tania

Nocilla Dream no es una novela, es una suerte de constelación orgánica y cuasialeatoria de fragmentos ex-tratextuales de docuficción pospoética afterpop, implícita en la autoconsciencia de una arcadia inherente e inamovible con intersticios land art continuamente variables de un paisaje de no-conformidad alquímica, que eclosiona centrípetamente hacia un zapping falsamente ficcional y/o artefacto científico tachonado de grafemas que pespuntan supraficciones prosaicas, sin dejar de lado la respuesta subsimbólica al caos hi-perrealista postsobremoderno de lo cuasireal, entendiéndose por cuasireal aquello que cada cual decons-truya en su imaginario de fractales, en virtud de una expresión concreta revisitada desde el cisma de la au-sencia de pretensiones elevado a la máxima potencia.

La parábola inscrita en la contemporaneidad atomi-zada vehicula el rigor de lo sustractivo en pos de la autoindulgencia hipertrófica ad hoc, con un matiz vin-tage que tira de sampler retrofuturista por mor de una red de neopartículas y/o infrapartículas de una dis-conformidad compleja deconstruida y gibarizada. Este rizoma de tirabuzones outsiders salpicados de es-pectros junguianos claramente recidivantes, observada tangencialmente desde ángulos poético estéticos insólitos en el circuito transversal de un acelerador antinarrativo conceptual, rezuma tintes de artefacto posliterario con leves visos de ineluctables interjecciones dramáticamente plausibles y rabiosamente urba-nícolas en estos tiempos líquidos de dinámica metonímica e intransitividad sintético-estética, en tanto en cuanto sus dimisionarios postulados espolvoreados a rebufo nos lo transfigura en cosmogonía consonante proustiana hacia una no menos horizontalización catalizadora de periclitados rescoldos positivistas.

TANiA CON i