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–Estamos en vivo y en directo en medio del peor accidente ferroviario en 50 años. Ante nuestra cámara, una mujer con una pierna amputada yace al lado de su hija pequeña, con el abdomen reventado y las tripas fuera. Todavía respira y emite un sonido quejumbroso bastante desagradable. ¿Puedes meter la cámara en su herida? – le dice al compañero. El cámara acerca el objetivo al lugar de la eventración.

La reportera coge la pierna seccionada.

–Perdone, señora, ¿podría sujetar su pierna entre los brazos para que salga en el plano? Gracias. ¿Sabe que la causa del accidente ha sido el exceso de velocidad? Todo apunta a un fallo de humano de este señor – dice enseñándole la foto del maquinista en una tableta, que es enfocada por la cámara durante medio minuto.

–Aaaaaa.....  aaa.....aa.....ayy

–¿Qué le diría a este señor?

–...

–Una unidad ha acudido a su domicilio y, según las imágenes tomadas a través de una ventana, la cama estaba sin hacer y había botes de cerveza y colillas en una mesa. Según nuestras pesquisas, este señor estaba divorciado desde hace tres meses y todo apunta a que le daba a la bebida. ¿Pensaste alguna vez que un borracho podría arruinarte la vida de esta manera?

–Mi... mi hi... ja...

–Su hija está bastante mal. Parece que acaba de dejar de respirar. ¿Qué siente una madre cuando su hija ha dejado de respirar y es más que probable que muera antes que ella?

La reportera presiona fuertemente el micrófono contra la boca de la mujer.

–¿En quién más se acuerda en estos, al parecer, últimos momentos de su vida?

–.... En... aaaa..... mi  mi hija.

–Su hija está aquí al lado – la reportera le toma el pulso – y está totalmente muerta. Es la víctima número 98. ¿En quién más?

–Mi ma...

–¿Su marido, su madre? En su marido, ¿verdad?

– ...

–¡¿Verdad?!

– ...

–¿Sabe su marido que su hija está muerta y que usted se está muriendo?

La reportera se acerca más todavía a la mujer y le pone la tableta en los ojos.

–Acabamos de contactar con su marido. Está en nuestra redacción viendo estas imágenes. ¿Quiere decirle algo?

El video se su marido se ve en primer plano. Tiene las manos puestas en su cara, solloza y no puede articular palabra.

Un hombre en paños menores y con unas zapatillas de estar por casa se aproxima al lugar del accidente.

–Aquí llega un vecino, un héroe anónimo a ayudar a las víctimas en un ejemplo de solidaridad sin parangón.

El hombre le da agua a la mujer. Ésta ladea la cabeza. El hombre insiste y la mujer se atraganta, se ahoga, tose y escupe el agua. Después le pone una manta por encima. Hace 40 grados de temperatura.

–¿Qué le ha empujado a venir al accidente a ayudar a las víctimas? ¿Sabe usted que es un héroe y un ejemplo para todos?

–Yo solo he...

La reportera le quita el micro y vuelve a pegarlo a los labios de la mujer moribunda.

–Según nuestras fuentes, hay 98 muertos. Con su hija ya son 99. ¿Cómo te sientes ante la posibilidad de ser la víctima número 100?

–...

–El Rey, el presidente del gobierno y los líderes de todas las fuerzas políticas están guardando ahora mismo 5 minutos de silencio en su honor. Esta unanimidad es todo un hito en la política española. ¿Cómo te sientes al ser el motivo de esta unidad y este civismo que están demostrando todos los españoles y la sociedad en su conjunto?

–...

–¿Pensaste en algún momento que algo así podía ocurrir? ¿Pensaste el algún momento en la posibilidad de perder una pierna?

–...

La reportera coge la muñeca de la mujer, le toma el pulso y se gira hacia la cámara.

–Aquí en vivo y en directo en el peor accidente ferroviario en 50 años. Por fin podemos confirmar que el número de muertos de este accidente, debido al exceso de velocidad por parte de este señor – sale la foto del maquinista–   que, según me informan por el pinganillo, está ya imputado y todo indica a que le caerá una condena de 10 años de cárcel por homicidio imprudente, si es que consigue salir del coma... decía, que por fin podemos confirmar que el número de muertos asciende a...

Un número 100 de color rojo da vueltas en la pantalla con estrellitas relampagueantes alrededor y con un repique de batería y al final se queda estático ocupando todo el encuadre.

–¡CIEN!

 

(Este texto está dedicado a los medios de comunicación y a su espectáculo efectista y repugnante con tintes hollywodenses que carroñea en la desgracia y el dolor ajenos sin ningún tipo de escrúpulos)