bashar-al-assad

La guerra de Siria no tiene ningún encanto. No verás artistas progres y comprometidos en una concentración pro Siria. Ni huelgas de hambre ni cadenas humanas ni caceroladas en la embajada. Han muerto 20.000  personas pero la guerra de Siria no tiene ningún glamour. No tiene el mismo tirón que el conflicto del Sahara Occidental, el desierto africano al que todo bohemio progre debe ir una vez en la vida, como el musulmán a La Meca.

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