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Me arrepiento del mañana

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Alguien compartió un video de Youtube en donde un homo sapiens sapiens permanecía en cuclillas junto a un gatico grande (también llamado tigre). Estaban en un zoo. El gatico grande intentaba contactar y juguetear con su presa antes de devorarla. Después de acariciarlo un poco con la pata, lo agarró con los dientes y se lo llevó a un lugar más privado para degustarlo tranquilamente.

Compartí el video con el comentario "Oyoyoyoyoyoyoy gatico" porque me parecía una escena súper tierna. La verdad es que no sé qué hacía ese señor ahí, en la zona reservada para los gaticos grandes, aunque esto lo pensé más tarde, cuando alguien me advirtió de que la presa, efectivamente, era un ser humano.

Usuaria de facebook: Teniendo en cuenta que el chico finalmente ha fallecido no me parece correcta la mofa...pero bueno, llamadme rara...

Amo Supremo: No es ninguna mofa. Realmente todos los gatos me inspiran ternura, hagan lo que hagan. Tienen que comer, son carnívoros y depredadores, la naturaleza es así. Y para mí sería todo un honor morir para darle de comer a un gatico. No hay mejor muerte. Si yo fuera devorado por un gatico grande, me abrazaría a su cabeza mientras me desfigura la cara a dentelladas y no dejaría de acariciarlo hasta que dejaran de responderme los brazos y me quedara sangre suficiente para moverlos. ¿Creéis que el gatico grande hizo "om nom nom nom" cuando devoró al homo sapiens, como en este video

Yo no veía a ningún ser humano que necesitara de mi tristeza, ética y empatía; sólo veía a una presa. Me pasa a menudo. Siempre que hay un gatico, sea del tipo que sea, sólo me fijo en él y en nada más, ya sea en un video de Internet, en la televisión o en la calle. Si en una película de repente sale un gatico, aunque sea en un tiroteo lleno de sangre y explsionesel o en medio del climax dramático de la historia, clavo mis ojos en él y desconecto de todo lo demás. Y cuando desaparece el gatico del plano empiezo a preguntarme dónde habrá ido y si tendrá agua, comida y refugio. Cuando veo un documental en La 2 sobre gaticos grandes y pobres cervatillos enclenques, no paro de emitir sonidos que expresan ternura, aunque el gatico esté clavando sus colmillos en la garganta del pobre cervatillo para asfixiarlo o esté devorándolo a dentelladas con jirones de carne y piel ensangrentada cayéndole de la boca. Oyoyoyoyoy, gatico. Si fuera por la calle y de repente apareciera un gato y al mismo tiempo se produjera un terremoto de ocho grados, seguiría mirando al minino, me pondría de rodillas y lo llamaría, mientras se derrumban edificios a mi alrededor y se abren acantilados en el asfalto. Sortearía las grietas en el suelo, los escombros, subiría por los coches volcados, obviaría los gritos de pánico, dolor, auxilio y seguiría acercándome al gato y lo llamaría para que viniera. Si en medio de una catástrofe cualquiera tuviera que elegir entre salvar a un niño y un gato, no tendría dilema moral alguno porque no me habría percatado de la existencia de ningún niño aunque estuviera a dos palmos chillando como un energúmeno. Veo un gato y todo lo que hay alrededor de su elegante silueta se vuelve totalmente negro (o blanco en el caso de que el gato sea negro).

Usuario de facebook: Podrían haberle lanzado un dardo tranquilizante.

Amo Supremo: ¿A quién? ¿Al homo sapiens?

Usuario de facebook Me refería al tigre, pero al hombre tampoco le habría venido mal.

Usuario de facebook 2: O pegarle un tiro al tigre. En un zoo deben estar armados por si acaso.

Amo Supremo: ¡DE HACERLE DAÑO AL GATICO GRANDE NI HABLAR!

Por Enrique Rubio

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