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Me arrepiento del mañana

fobias

Llevo 3 meses que apenas duermo y hace un mes que dejé de ir a trabajar. Me veo todos los debates y telediarios habidos y por haber, consulto la última hora, el último minuto y el último segundo haciendo click en 'actualizar' a todas las webs de noticias. He dejado de tomarme las pastillas para el colesterol, de hacer mis ejercicios físicos, de afeitarme y de ducharme. Mi mujer me ha pedido el divorcio pero no he procesado su comentario al estar ojiplático viendo Al rojo vivo.

¡131 no dan, 131 no dan! ¿Y 161? ¡¿Dan 161?! Si se abstiene éste... si votan a favor aquellos... que no, que sí, ¡que no le ha cogido el teléfono!, ¡se reúnen dentro de media hora!, ¡le ha regalado un libro, han sonreído!, que queda una semana de plazo y dicen que hay que empezar a sentarse, que todo tiene su tiempo. ¡Y el cambio climático a todo tren, y los bancos robando a los ancianos, y los corruptos en la calle, y los terroristas a sus anchas!

Creo que mi mujer se ha ido de casa con varias maletas dando un portazo, pero no estoy seguro. Me duele tanto una muela del juicio que no siento ninguna otra parte del cuerpo, podrían amputarme un brazo y no lo notaría, pero no voy al dentista porque no tenemos gobierno ni de derechas, ni de izquierdas, ni de concentración. ¿Cómo podemos estar sin gobierno tres meses? ¿Qué va a ser de nosotros, Dios mío? Me han amenazado con cortarme la luz pero yo no pago una factura hasta que se aclare la situación política. "Tu hijo le ha pegado una paliza a su profesor y lo han tenido que llevar a Urgencias en una ambulancia. Lo han echado del instituto para todo el curso. ¿Qué vas a hacer?" Lo que yo no sé es qué hacía mi hijo yendo al instituto si no tenemos gobierno. Normal que se le crucen los cables si no tenemos a nadie que nos dirija y no hay nada claro en el horizonte. Una dictadura sanguinaria sería mucho mejor que esta situación tan incierta. Y ahora mi hijo está en mi casa las 24 horas mientras yo clavo los ojos en la Sexta, le he dicho que puede jugar a la consola todo lo que quiera mientras dure esta situación de extrema incertidumbre, que disfrute por si acaso no salimos de ésta, y que me pase el porro para ver si me calmo un poco. Me ha preguntado que con quién va a vivir, si con su madre o con su padre, y le he dicho que ese tema es totalmente insignificante, terciario si no cuaternario en estos momentos, que igual tenemos que pegarle un tiro en la cabeza para que no sufra la catástrofe que se avecina si estamos mucho tiempo más sin presidente del gobierno, sin el Gran Líder que nos ilumine, nos guíe y nos resuelva todos los problemas.

Por Enrique Rubio

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