Blog

Me arrepiento del mañana

lla pimera vez

La primera vez que vi un libro escrito por mí pero con el nombre y la foto de otro autor, me causó un impacto más fuerte que cuando vi mi primer libro completo (nombre incluido) en todas las librerías.

kn

El monstruo tiene su corazoncito

La ternura que despierta un gato derrite la coraza de Iron Man o Terminator. Os contaré a continuación cómo les pongo nombres a mis gatos y cómo mutan y evolucionan para intentar expresar más dulzura, pues el nombre anterior empieza a perder el efecto. Es como la droga, cada vez necesitas una dosis mayor, un nombre más tierno.

dirty-hands2-1024x768

1. A veces me pongo un billete de 20 euros pegado a la pantalla del portátil con cinta adhesiva para seguir escribiendo mi encargo, como el burro que persigue la zanahoria. Con algunos encargos lo hago más que con otros; en casos extremos tengo que poner billetes de 50 o de 100 porque si no me entra una pereza soporífera.

bozal

Unos dicen que soy muy salvaje, otros que me paso en el tono. Creen que no me contengo, que escribo lo primero que me viene a la cabeza proveniente de mi bilis negra, que soy una bestia sin civilizar, pero en realidad, cuando me siento a teclear un artículo me pongo el bozal de mi perro y una camisa de fuerza para no romper el teclado. Lo que escribo surge de la más severa contención y del más disciplinado comedimiento. El médico me ha dicho que corro grave riesgo de sufrir una úlcera.

captura de pantalla completa 26112012 194244

La nueva tendencia a la vuelta de la esquina se denomina comunismo gótico.

Según mi coolhunter de confianza, desde hace unos años están apareciendo grupos musicales que conjugan estructuras instrumentales melodramáticas y fúnebres, influenciadas desde el rock gótico, darkwave y slowcore, con discursos de Lenin, Stalin y Mao Tse Tung en donde exaltan a las masas, intercaladas con las correspondientes ovaciones multitudinarias de fondo. Estas grabaciones históricas conservan perfectamente intactas las crepitaciones, los saltos y el ruido propio de los antiquísimos gramófonos.

Por Enrique Rubio

Recibe entradas en tu mail

Archivo blog

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player