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Los gays odian tanto a las mujeres, son tan misóginos... ¡que hasta prefieren tirarse a otros tíos! A las mujeres no las pueden tocar ni con un palo del tamaño de un remo del asco que les dan. Odio hacia las mujeres “no, lo siguiente”. No solo son machirulos con violencia incardinada en su ADN, como dice Manuela Carmena, sino que, para colmo de males, desean con todas sus fuerzas a otros machirulos de la misma calaña, ¡con el mismo ADN maltratador y violador! El summum del ansia patriarcal, el fanatismo opresor y la maldad más abominable, como Joker asociándose con Jack el Destripador e incluso fusionando sus cuerpos y cerebros para elevar el mal a la enésima potencia.

 No hay mayor concentración de toxicidad masculina por metro cuadrado que dos gays conviviendo en una misma casa, en una misma habitación... y ya ni os cuento dos gays frotándose, embistiéndose y excitando toda su masculinidad en una sinergia creciente o espiral ascendente de puro éxtasis satánico.

Yo tengo amigos gays y... son todos unos josputas de cuidado; el ácido sulfúrico es menos violento y destructivo; por donde pisan no crece la hierba, surgen volcanes de pura maldad. Pero siguen siendo mis amigos porque yo soy muy amigo de mis amigos, aunque sean etarras, pedófilos o maltratadores de ancianos. “Un amigo es aquel que, pese a todos sus defectos, quieres con locura” (o algo así, no recuerdo ni la frase exacta ni el machunista que la escupió después de darle una paliza a su mejor amiga). Dos gays juntos no son una feliz parejita ni un dulce matrimonio, son una célula durmiente del ISIS patriarcal maquinando continuamente sus planes dominadores y explotadores contra las mujeres a escala planetaria desde hace miles de años.

Los gays son los gerifaltes mas importantes en la jerarquía del clan milenario XY y prefieren estar con otros hombres e incluso follárselos por la causa machunista, sobre todo porque así evitan que haya mujeres cerca olisqueando, pues es de sobra conocido lo marujas que son en la especie XX; podrían meter sus narices en el plan maestro y chivarse a las feminazis (disculpad la redundancia) cuando tienden la ropa en el patio interior.

Por todo lo dicho, los machos deberían estar dispersos y cuanto mas alejados entre ellos, mejor, como los etarras en las cárceles en su momento, pero sin juntarse en el patio o el comedor, continuamente aislados en sus celdas. (Las cárceles actuales, tal y como están diseñadas, son el paraíso para el clan patriarcal y ahí se suelen firmar los acuerdos y las iniciativas más importantes y acto seguido lo celebran fornicando en las duchas)

¿Por qué os creéis si no que se llama Día del Orgullo GAY y no Día del Orgullo LGTB o Día del Orgullo Lesbiano? Y ahora entenderéis eso de “orgullo”, algo tan psicopatológico, tóxico y de machotes.

 

PD1: No voy a eliminar de whatsapp o FB a bloquear a mi amigo gay Juan Gargallo Verde, te quiero igual, amigo, pero espero y deseo que ilegalicen tu situación y desarticulen tu banda.

PD2: Esto viene a colación de la ESCALADA terrorista actual contra los gays. Estoy muy a favor de cualquier partido (verdaderamente feminista) que quiera erradicarlos y a favor de cualquier gay aliado del feminismo que quiera escribirse mensajes denigrantes con un cuchillo, cortarse la yugular o colgarse de una viga.

PD3: Acabo de pensar, en serio, que este artículo lo podría escribir alguna feminista tarada, y puede que ya lo hayan escrito, y no de coña. Y si no lo hacen es por no quedar mal, aunque seguro que en sus conventos hacen vudú con muñecos gays en sus reuniones secretas en los sótanos. Esto lo podría firmar Beatriz Gimeno, Marta Flich y las Devermut, y lo sabéis.